Ingredientes:

  • 1 taza (50g) de perejil italiano fresco, finamente picado
  • 1/2 taza (20g) de hojas de orégano fresco, finamente picadas
  • 4-6 dientes de ajo, picados (aprox. 20g)
  • 1/4 taza (60ml) de vinagre de vino tinto (de buena calidad)
  • 1/2 taza (120ml) de aceite de oliva extra virgen (¡uno afrutado!)
  • 1 chile rojo, finamente picado (o 1 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo) (Aproximadamente 5g)
  • 1 cucharadita (5g) de sal marina gruesa
  • 1/2 cucharadita (2.5g) de pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas (30ml) de agua tibia

Instrucciones:

  1. Picar finamente el perejil y el orégano. Deben ser lo suficientemente pequeños para liberar su sabor, pero no tanto como para que se conviertan en papilla.
  2. Picar los dientes de ajo hasta que estén muy finos. Picar finamente el chile rojo. ¡Recuerda manipular el chile con cuidado! (Considere usar guantes).
  3. En un tazón, combinar el perejil picado, el orégano, el ajo, el chile, la sal y la pimienta.
  4. Verter el vinagre de vino tinto y el aceite de oliva sobre la mezcla de hierbas.
  5. Añadir el agua tibia y revolver hasta que todos los ingredientes estén bien combinados. El agua tibia ayuda a 'despertar' el orégano seco si se usa orégano seco.
  6. Dejar reposar el chimichurri a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos, o preferiblemente más tiempo (hasta unas horas), para permitir que los sabores se mezclen. ¡Este paso es crucial!
  7. Probar el chimichurri y ajustar la sal, la pimienta o el chile a su gusto.
  8. Guardar el chimichurri en un recipiente hermético en el refrigerador. Se conservará hasta por una semana, pero el sabor es mejor dentro de los primeros días.