Ingredientes:
- 1 cebolla morada grande (aprox. 300g), cortada en juliana muy fina
- 1 taza (240 ml) de agua filtrada
- 1 taza (240 ml) de vinagre blanco destilado
- 2 cucharadas (30g) de azúcar granulada
- 1 cucharadita (5g) de sal Kosher o marina
- 1/2 cucharadita (2.5 ml) de orégano seco
- 1 hoja de laurel entera
- 1/4 cucharadita (1.25 ml) de pimienta negra molida
Instrucciones:
- Lavar, pelar y cortar la cebolla morada en juliana muy fina. Opcional: Sumergir la cebolla cortada en agua muy fría con cubos de hielo por 5 minutos para reducir el picor, luego escurrir y secar bien.
- En una olla pequeña, combinar el agua, el vinagre, el azúcar, la sal, el orégano, la hoja de laurel y la pimienta.
- Calentar la mezcla a fuego medio-alto hasta que hierva suavemente y el azúcar y la sal se hayan disuelto por completo. Retirar del fuego inmediatamente (Método Rápido Caliente).
- Colocar la cebolla escurrida en un frasco de vidrio esterilizado con tapa hermética.
- Verter el líquido caliente sobre la cebolla, asegurándose de que quede completamente sumergida.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente por unos 30 minutos antes de tapar el frasco y refrigerar. Estarán listas para el mejor sabor después de 4 horas o al día siguiente.