Ingredientes:

  • 500 g de cazón fresco (en trozos de bocado)
  • 2 dientes de ajo grandes, machacados o finamente picados
  • 1 cucharada sopera de pimentón dulce de la Vera
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1 cucharadita de comino molido
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • Sal al gusto
  • 125 ml de vinagre de Jerez
  • 50 ml de agua
  • 2 hojas de laurel
  • 200 g de harina de trigo
  • Aceite de oliva virgen extra (cantidad suficiente para freír)

Instrucciones:

  1. Prepara el Adobo: En un bol, mezcla todos los ingredientes del adobo (ajo, pimentón, orégano, comino, pimienta, sal, vinagre, agua y laurel). ¡Remueve bien hasta que esté todo integrado!
  2. Marina el Cazón: Añade el cazón al adobo, asegurándote de que todos los trozos queden bien cubiertos. Cubre el bol con papel film y refrigera durante al menos 2 horas (idealmente toda la noche). ¡Cuanto más tiempo, más sabor!
  3. Reboza el Cazón: Saca el cazón del adobo (reserva el adobo) y escúrrelo un poco para quitar el exceso de líquido. En un plato hondo, coloca la harina. Pasa cada trozo de cazón por la harina, asegurándote de que quede bien cubierto.
  4. Fríe el Cazón: Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén honda o freidora a fuego medio-alto (unos 180ºC / 350ºF). Fríe el cazón en tandas pequeñas, para que no baje la temperatura del aceite, durante 5-7 minutos por tanda, o hasta que estén dorados y crujientes.
  5. Escurre el Aceite: Retira el cazón con una espumadera y colócalo sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
  6. Sirve y Disfruta: ¡Sirve inmediatamente y disfruta de este manjar andaluz, el famoso cazon adobado!