Ingredientes:

  • 400 g de cebolla blanca
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 g de sal fina
  • 2 g de azúcar
  • 600 g de calamares frescos
  • 3 g de pimienta negra molida
  • 4 g de pimentón dulce de la Vera
  • 60 ml de vino blanco seco
  • 1 diente de ajo laminado
  • 10 ml de zumo de limón fresco
  • 2 g de perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en una cazuela de barro o sartén profunda. Añade la cebolla cortada en juliana y el azúcar, cocinando a fuego medio durante 12-15 minutos hasta que la cebolla esté translúcida y dorada. Nota: No quemes la cebolla, busca un color ámbar suave.
  2. Sube el fuego a medio alto e incorpora el ajo laminado y los calamares troceados. Añade la sal y la pimienta negra. Cocina durante 5 minutos hasta que el calamar cambie de color y suelte su jugo natural. Nota: Es normal que salga mucha agua, no la tires.
  3. Baja el fuego a lento. Incorpora el pimentón dulce removiendo rápidamente para evitar que se queme. Nota: El pimentón amarga si se tuesta demasiado.
  4. Vierte el vino blanco seco inmediatamente después del pimentón. Escucha cómo burbujea el alcohol mientras se integra con los jugos.
  5. Tapa la cazuela y deja cocinar a fuego lento durante 20-25 minutos hasta que la salsa adquiera una consistencia melosa.
  6. Retira la tapa y, si la salsa está muy líquida, sube el fuego un minuto para reducir.
  7. Apaga el fuego y añade el zumo de limón fresco. Siente cómo el aroma se refresca al instante.
  8. Espolvorea el perejil picado justo antes de servir para que mantenga su color verde vibrante.