Ingredientes:
- 100g de pulpa de açaí puro congelado
- 1 plátano (120g) maduro troceado y congelado
- 75g de mezcla de frutos rojos congelados
- 60ml de bebida de almendras sin azúcar
- 1 dátil medjool para endulzar
- 2 cucharadas de granola artesanal sin azúcar
- 1 cucharada de semillas de chía
- 50g de fresas frescas laminadas
- 30g de arándanos frescos
- 1 cucharadita (16g) de mantequilla de almendras natural
Instrucciones:
- Saca la pulpa de açaí y el plátano del congelador. Si la pulpa está en bloque, golpéala un poco para romperla. Añade estos ingredientes junto con los frutos rojos congelados al vaso de la batidora. Agrega el dátil medjool sin el hueso. Dale unos pocos golpes de pulse para empezar a romper los trozos más grandes hasta que parezca una arena gruesa. Nota: No queremos que las cuchillas giren en vacío.
- Vierte los 60ml de bebida de almendras. Comienza a batir a velocidad baja e incrementa gradualmente. Detén la máquina cada 15 segundos para bajar la mezcla de las paredes con la espátula. Sigue batiendo hasta que desaparezcan los grumos y veas una onda suave en la superficie. Nota: La consistencia debe ser similar a la de un helado de servicio suave.
- Vierte la mezcla inmediatamente en tu bowl frío. Alísala con el dorso de una cuchara para crear una superficie plana. Coloca la granola en un lateral formando una línea. Al lado, dispón las fresas laminadas en abanico y los arándanos frescos. Espolvorea las semillas de chía por encima hasta que el contraste de colores sea vibrante.
- Finaliza dejando caer la cucharadita de mantequilla de almendras en forma de hilo sobre todo el bowl. El contraste de la grasa cremosa con la fruta helada es lo que cierra el círculo de sabor. Sirve y consume antes de que el primer trozo de hielo se rinda ante el calor ambiental.