Ingredientes:
- 200 g Patatas harinosas (tipo Kennebec o Yukon Gold), peladas y cortadas en trozos
- 50 ml Nata líquida para montar (35% materia grasa)
- 25 g Mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- Una pizca de sal fina
- Una pizca de nuez moscada rallada (opcional)
- 250 g Chocolate negro (70% cacao mínimo), troceado
- Cacao en polvo sin azúcar (opcional para decorar)
- Sal en escamas (opcional para decorar)
- Nibs de cacao (opcional para decorar)
Instrucciones:
- Cocer los trozos de patata en agua con sal hasta que estén muy tiernos. Escurrir bien.
- Pasar la patata por un pasapurés o batir con una batidora de mano hasta obtener un puré suave y sin grumos.
- Añadir la nata, la mantequilla, la sal y la nuez moscada (si se usa) al puré caliente. Mezclar hasta que esté todo integrado y la textura sea cremosa. Dejar enfriar completamente.
- Con las manos ligeramente humedecidas, tomar porciones de puré y formar pequeñas bolitas. Colocar en una bandeja cubierta con papel de horno. Refrigerar durante al menos 30 minutos para que se endurezcan.
- Templar el chocolate negro siguiendo tu método preferido (baño María, microondas...). Objetivo: conseguir un chocolate brillante y crujiente.
- Sumergir cada bolita de patata en el chocolate derretido y escurrirlas con cuidado. Colocar de nuevo en la bandeja con papel de horno.
- Decorar con cacao en polvo, sal en escamas o nibs de cacao antes de que el chocolate se endurezca.
- Refrigerar los bombones hasta que el chocolate esté completamente sólido. Sacar del frigorífico unos minutos antes de servir.