Ingredientes:

  • 50 gramos de mantequilla sin sal
  • 50 gramos de harina de trigo todo uso
  • 500 ml de leche entera, a temperatura ambiente
  • Una pizca de nuez moscada recién rallada
  • Sal y pimienta blanca recién molida al gusto
  • Media cebolla pequeña claveteada con un par de clavos de olor (opcional)

Instrucciones:

  1. Infusionar la leche (opcional): Calentar la leche con la cebolla claveteada en una olla aparte hasta que esté caliente, pero sin hervir. Retirar del fuego y dejar infusionar durante 10 minutos. Retirar la cebolla y los clavos de olor.
  2. Fundir la mantequilla: En la cacerola de fondo grueso, derretir la mantequilla a fuego medio-bajo. No dejar que se queme.
  3. Añadir la harina (Roux): Retirar la cacerola del fuego, agregar la harina de golpe y remover enérgicamente con el batidor de varillas hasta obtener una pasta homogénea (roux) de color ligeramente dorado. Cocinar el roux durante 1-2 minutos para quitar el sabor a harina cruda, sin dejar que se queme.
  4. Incorporar la leche: Volver a poner la cacerola en el fuego bajo y añadir la leche, poco a poco y caliente (si se ha infusionado), batiendo constantemente con el batidor de varillas para evitar la formación de grumos.
  5. Cocer y espesar: Continuar cocinando a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta que la bechamel espese y tenga una consistencia cremosa y aterciopelada. Esto puede tardar entre 5 y 10 minutos.
  6. Sazonar: Retirar del fuego y sazonar con sal, pimienta blanca y nuez moscada recién rallada. Probar y ajustar el sazón al gusto.
  7. Filtrar (opcional): Para una textura extra suave, pasar la bechamel por un colador fino.