Ingredientes:

  • 1/2 taza (50g) de avena en hojuelas, no instantánea
  • 1 taza (240ml) de leche (de vaca, almendras, soya, etc.)
  • 1/4 taza (60g) de yogur griego natural (sin azúcar) (opcional)
  • 1 cucharada (15ml) de semillas de chía (opcional)
  • 1 cucharadita (5ml) de extracto de vainilla
  • 1-2 cucharaditas (5-10ml) de miel de abeja o jarabe de maple (al gusto)
  • 1/2 manzana mediana (aproximadamente 75g), picada en cubos pequeños
  • 1/2 cucharadita (2.5ml) de canela molida
  • Una pizca de nuez moscada molida (opcional)
  • 1 cucharada (15ml) de jugo de limón
  • Nueces picadas (almendras, nueces pecanas, etc.) (opcional)
  • Canela adicional (opcional)
  • Un chorrito de miel (opcional)
  • Pasas o arándanos secos (opcional)

Instrucciones:

  1. Prepara la manzana: Pela (opcional) y pica la manzana en cubos pequeños. Mezcla con jugo de limón, canela y nuez moscada (si la usas) en un tazón.
  2. Combina los ingredientes principales: En el frasco, mezcla la avena, la leche, el yogur (si lo usas), las semillas de chía (si las usas) y el extracto de vainilla. Remueve bien.
  3. Agrega la manzana: Incorpora la mezcla de manzana al frasco con la avena. Mezcla para distribuir uniformemente.
  4. Endulza (al gusto): Añade miel o jarabe de maple según tu preferencia de dulzor. Prueba y ajusta si es necesario.
  5. Refrigera: Cierra bien el frasco y refrigera por un mínimo de 2 horas, idealmente toda la noche.
  6. Sirve: Por la mañana, remueve bien la avena. Si está demasiado espesa, agrega un poco más de leche hasta alcanzar la consistencia deseada.
  7. Adorna (opcional): Añade nueces picadas, un poco más de canela, un chorrito de miel, pasas o arándanos secos antes de servir.