Ingredientes:

  • 350g Spaghetti (o rigatoni)
  • Agua para cocer la pasta
  • Sal gruesa para cocer la pasta
  • 150g Guanciale (o panceta ibérica), cortado en cubitos pequeños
  • 4 yemas de huevo grandes
  • 50g Queso Pecorino Romano, recién rallado
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • Opcional: 1 diente de ajo pequeño, machacado

Instrucciones:

  1. Cocer la pasta en agua hirviendo con sal hasta que esté 'al dente'. Reservar una taza de agua de la cocción antes de escurrirla.
  2. En la sartén, sofreír el guanciale a fuego medio hasta que esté crujiente y dorado. Si usas ajo, añadirlo al principio para aromatizar el aceite. Retirar el guanciale y reservar la grasa que ha soltado.
  3. En el bol, batir las yemas de huevo con el queso Pecorino Romano y una generosa cantidad de pimienta negra.
  4. Escurrir la pasta y añadirla inmediatamente a la sartén con la grasa del guanciale. Remover para que la pasta se impregne bien.
  5. Retirar la sartén del fuego (¡importante!). Verter la salsa de huevo sobre la pasta y remover rápidamente para que se mezcle con el calor residual de la pasta. Si la salsa está demasiado espesa, añadir un poco de agua de la cocción reservada hasta obtener la consistencia deseada (debe quedar cremosa, no seca).
  6. Servir inmediatamente, espolvorear con más queso Pecorino Romano y pimienta negra.