Ingredientes:

  • 1 kg de almejas frescas
  • 2 cucharadas de sal gorda
  • 500 ml de agua fría
  • 2 dientes de ajo grandes
  • 1 cebolla blanca pequeña
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
  • 125 ml de vino blanco seco
  • 1 guindilla seca
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 manojo de perejil fresco

Instrucciones:

  1. Purgar las almejas en un bol con el agua fría y la sal gorda during 30 minutos. Nota: Esto hace que el molusco se relaje y escupa la arena.
  2. Aclarar bajo el grifo con agua fría abundante para eliminar el exceso de sal exterior.
  3. Abrir las almejas en una cazuela con un chorrito de agua (o vino) tapada a fuego fuerte durante 2 minutos hasta que el castañeo cese y las veas abiertas.
  4. Retirar las almejas a un plato y filtrar el caldo resultante con un colador fino. Nota: Reserva este líquido, es oro puro líquido.
  5. Calentar el aceite de oliva en la cazuela y añadir el ajo picado y la guindilla.
  6. Sizzle (sofreír) la cebolla picada muy fina a fuego lento durante 8 minutos hasta que esté traslúcida y empiece a dorarse.
  7. Tostar la harina de trigo mezclándola con el sofrito durante 2 minutos. Nota: Esto elimina el sabor a harina cruda.
  8. Esparcir el pimentón fuera del fuego y remover rápido para que no se queme.
  9. Verter el vino blanco y subir el fuego para evaporar el alcohol durante 1 minuto.
  10. Añadir el caldo de las almejas reservado poco a poco, removiendo como si hicieras una bechamel ligera hasta obtener una textura aterciopelada.
  11. Incorporar las almejas a la salsa y cocinar todo junto durante 2 minutos.
  12. Espolvorear el perejil fresco recién picado y servir inmediatamente en la misma cazuela.