Ingredientes:

  • 4-6 dientes de ajo, pelados (20-30 gramos)
  • 1 yema de huevo grande (a temperatura ambiente)
  • ½ cucharadita de sal (2.5 ml)
  • 1 taza (240ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 1-2 cucharadas (15-30ml) de zumo de limón recién exprimido (opcional)
  • Agua, un toque (unas gotas)

Instrucciones:

  1. Triturar los dientes de ajo con la sal en un mortero hasta obtener una pasta suave. O colocar el ajo y la sal en un procesador de alimentos y pulsar hasta que estén finamente picados.
  2. (Mortero) Añadir la yema de huevo a la pasta de ajo y batir enérgicamente hasta que esté bien combinado. (Procesador/Batidora de inmersión) Añadir la yema de huevo al ajo picado.
  3. (Mortero) Empezar a añadir el aceite de oliva, gota a gota, mientras se bate continuamente. A medida que la mezcla espese, aumentar el flujo de aceite a un hilo muy lento y constante. O (Procesador/Batidora de inmersión) Con el motor en marcha, verter el aceite de oliva en un hilo muy lento y constante.
  4. Continuar batiendo/mezclando hasta que el alioli casero se vuelva espeso, cremoso y de color amarillo pálido. Esto puede tardar varios minutos.
  5. Si el alioli se vuelve demasiado espeso, añadir unas gotas de agua para diluirlo.
  6. Añadir el zumo de limón (si se usa) y probar. Ajustar la sal al gusto.
  7. Para un mejor sabor, cubrir y refrigerar durante al menos 30 minutos antes de servir.